Casco histórico de Bogotá. Entre historia y cultura.
- José David Cedeño
- 5 sept 2019
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 4 sept 2025

Bogotá es la capital de Colombia, antigua sede del Virreinato de Nueva Granada de Santafé o Virreinato del Nuevo Reino de Granada. Fue una entidad territorial, integrante del Imperio español, establecida por la Corona en 1717 por el Rey Felipe VII para ejercer dominio en las indias. La plaza central o plaza de Bolívar es el corazón de la ciudad, donde se instauraron los poderes del gobierno y entidades españolas.
En mi viaje a Bogotá, el casco histórico era una parada obligatoria porque mi pasión por la historia es parte del ser viajero. En viajes anteriores, visitar el casco histórico siempre es parte de mi itinerario, no es gusto para todos pero es un lugar donde se guarda la esencia cultural de un país. Por lecturas y recomendaciones, siempre me habían comentado: "debes ir al casco histórico de Bogotá porque es hermoso". Esa afirmación se quedó corta con lo que pude observar y disfrutar.
La ciudad de Santa Fé de Bogotá tiene un aire misterioso y señorial, su historia española e indígena es fascinante. Al entrar a la Plaza de Bolívar, en homenaje al Libertador, mi emoción fue indescriptible porque había logrado ver la majestuosidad del lugar. El paseo terminó con un gran regalo, un atardecer bogotano de colores que quedará en mi mente. Como complemento a la historia, tuve la oportunidad de visitar el Museo de la Independencia o El Florero, para escuchar las historias y anécdotas que esconde el casco histórico de la ciudad.
El casco histórico está compuesto por estos edificios, con estructuras impresionantes y se encuentran localizadas en el sector de La Candelaria:
Plaza de Bolívar: esta plaza mide 13.903 metros cuadrados, con una estatua de Simón Bolívar en el centro, está rodeada por edificios imponentes y es un lugar para observar y sentir la historia colombiana. En 1810, en la casa del Florero ocurrió el Grito de la Independencia y es el espacio público donde los colombianos guardan sus más grandes tesoros y tristezas.
Capitolio Nacional: es la sede del Congreso de la República, fue construido entre 1848 y 1926, es una de las construcciones más impresionantes de la ciudad con un toque neoclásico. En este lugar los congresistas y senadores debaten las leyes y el destino de los colombianos, este Congreso es bicameral (cámara de diputados y senadores), y constituyen uno de los centros de poder más emblemáticos del país.
Palacio de Justicia: es la sede del poder Judicial y fue construido en 1948, este lugar además de representar el orden y la justicia guarda uno de los episodios más tristes de la historia de Colombia. La toma del Palacio de Justicia en 1985 por parte del movimiento guerrillero M-19, donde secuestraron a 350 rehenes y fueron asesinados 98 personas.
Palacio Liévano o Alcaldía de Bogotá: es la sede de la alcaldía de Bogotá y fue construido entre 1843 y 1907, en este lugar se encuentran las galerías del Liévano, que es un espacio donde se resume la historia de la ciudad en las paredes de un gran pasillo. En este palacio se toman las decisiones de la ciudad y funcionan las oficinas administrativas de la alcaldía.
Catedral Primada de Bogotá: es uno de los edificios más imponentes del casco histórico y es el centro espiritual de los colombianos, uno de los países donde la religión católica tiene mayor influencia. Fue construida entre 1807 y 1823, para brindarle un espacio a la sociedad colombiana, en el lugar se encuentra un órgano y cuatro capillas.
Capilla del Sagrario y el Palacio Arzobispal: es uno de los lugares más antiguos de la ciudad y pertenece al Arzobispado de Bogotá. En esta capilla reposaba el sagrario de la catedral y su encanto colonial se siente en el aire. Su espacio es pequeño pero encantador porque resguarda los tesoros coloniales de la iglesia colombiana. Por su parte, el Palacio Arzobispal es el edificio donde funciona la Arquidiócesis de Bogotá, el centro de poder de la iglesia católica.
Visitar el centro histórico no solo es conocer su historia y cultura, sino es una experiencia de olores y sabores. Al pisar la plaza el primer olor que se me viene a la mente son "las aromáticas", bebidas calientes con distintas especies que atrapan al olfato. El olor a tinto o café negro, también envuelve porque es el producto nacional colombiano, mientras caminas el centro de la ciudad encontrarás cafés increíbles que te invitan a tener una experiencia maravillosa.
Son muchos los sitios de interés que conforman el casco histórico, como los museos de Botero, Casa de la Moneda, Florero, Trajes y majestuosas iglesias. De estos lugares hablaremos en un próximo post. !Acompáñenme en este viaje donde les mostraré un poco más sobre Bogotá!.




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