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¿Por qué sigues en Venezuela?. El dilema entre quedarse y emigrar

Actualizado: 4 sept 2025


Decidir entre emigrar o quedarse en Venezuela es un dilema. Cuando camino por las calles de la ciudad y encuentro a personas conocidas, siempre afirman o preguntan: ¡Yo te hacía fuera del país!, ¿Qué haces tu acá en Venezuela?, ¿Cuándo te vas?. Estas preguntas y afirmaciones forman parte de la cotidianidad del venezolano que decidió quedarse en el país.


La Migración venezolana. En búsqueda de oportunidades con rostros de dolor. refleja las historias de los venezolanos que salieron del país por la crisis venezolana. La población entre 18 a 35 años, considerada la edad productiva para trabajar y crecer, es el estrato más representativo de los migrantes. Los estudios demográficos más recientes le han puesto sello profesional a la impresión que el común de los venezolanos observa sobre su población: “Nos estamos quedando sin jóvenes”.


Según la Agencia de la ONU para refugiados (ACNUR), para inicios del año 2020, existen 4,810,443 de personas refugiadas y migrantes de Venezuela en todo el mundo. Siendo Colombia y Perú, los países receptores con mayor población de venezolanos, esta situación ha generado problemas internos en la formulación de políticas públicas y episodios de xenofobia hacia la comunidad venezolana. A finales del 2019, salieron del país más de 500.000 venezolanos, tomando en cuenta el reporte de ACNUR al cierre del mes de septiembre de 2019.


La migración venezolana sigue aumentando, pero Maduro creó el "Plan vuelta a la patria", para crear una campaña de vuelta a casa y tapar la realidad con un dedo. Efectivamente, si existen casos de venezolanos que han regresado al país porque no lograron sus objetivos en el exterior y tomaron la decisión de volver a casa. Pero politizar una problemática tan compleja como la migración solo empaña el análisis social y político.


La circulación del dólar en la economía y la capacidad de pago de la población, genera una ilusión a la población porque aparentemente la situación mejoró pero no es así. Las dificultades económicas continúan y las brechas sociales son mayores, porque la población se divide entre quienes tienen dólares y quienes pagan en bolívares. El primer grupo puede sobrevivir al alto costo de la vida, pero el segundo está destinado a vivir en carencias.


Al caminar por las calles de la ciudad es común ver a una población envejecida, porque la edad predominante es entre 45 a 65 años de edad. Para los adultos mayores ha sido una gran oportunidad de retomar sus trabajos porque es común observar a cajeros, vendedores, educadores y profesionales, sentirse productivo y tener la oportunidad de trabajar. Pero los jóvenes se han ido del país, mis amigos, familiares y conocidos ya no están, emigraron para buscar nuevas oportunidades y tener calidad de vida.


Es común escuchar la frase: "en mi casa se fueron todos mis hijos", "estamos solos" y afirmaciones que reflejan la realidad del hogar venezolano. Casos de padres que dejan a sus hijos con los abuelos o familiares para poder emigrar y brindarle mejor calidad de vida su familia. Adultos mayores que deben sobrevivir a la soledad y el temor de no preocupar a sus seres queridos. Porque la crisis venezolano separó a las familias y obligó a muchos tomar la decisión de emigrar.


A veces me juzgo y me pregunto: ¿Por qué sigo acá?, si mis años de juventud se están perdiendo en medio del caos y la energía se me consume al sobrevivir en crisis. Pero al revisar lo ocurrido, toma la frase de: "en las adversidades se crean oportunidades". Cada día trabajo para crecer y aportar lo que pueda al país. En tiempos de crisis, una población debe reinventarse y existe un grupo destinado a crear oportunidades y dar luz en medio de la oscuridad.


Es alentador ver como el venezolano se convierte en emprendedor y crea nuevas oportunidades, porque seguimos luchando en una fosa que nos consume pero no nos derrumba. Quiero construir y ser parte del cambio, porque amo a mi país, mi tierra y mis raíces pero son decisiones que se escapan de mis manos y son los políticos que tienen la responsabilidad de sacar a los venezolanos de un callejón sin salida.


Por el momento sigo acá, pero no sé que me deparará el destino. Irse es una opción, porque el tiempo avanza y las oportunidades están para aprovecharlas. Cada día tomo un respiro y evito que la frustración me invada, llenarme de optimismo y aprovechar cada momento. Emigrar es de valientes, pero quedarse también lo es, no se es más patriota o venezolano el que se va o se queda porque al final del cuento todos somos venezolanos con la esperanza de crecer y alcanzar nuestros sueños.

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