Venezuela, una economía enferma sin soluciones
- José David Cedeño
- 5 nov 2018
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 4 sept 2025

La crisis económica venezolana se debe a las políticas de expropiación, la escasez de productos, la deuda pública, el control cambiario, el desempleo y la inflación. El fracaso económico de la Revolución se agudiza por las políticas económicas que agravan la crisis, el 2018 ha sido un año donde la economía se ha contraído. Las proyecciones del Fondo Monetario Internacional señalan que Venezuela tendrá "en 2019 una inflación de 10.000.000 % con una reducción del producto interno bruto de un 5 % y proyecta que la economía caerá este año un 18 %".
Organizaciones internacionales, la Asamblea Nacional y diversas consultoras económicas, han realizado estudios donde determinan el deterioro de la economía venezolana. El reciente estudio de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), "Venezuela experimentará un retroceso del 15% este año y 8% para el 2019". América Latina y el Caribe tendrá un crecimiento económico del 1,3%, pero Venezuela es la economía con mayor inestabilidad en la región.
La creciente ola migratoria es causada por la crisis económica, donde los venezolanos salen de su país a natal en búsqueda de oportunidades y estabilidad. La migración venezolana se ha convertido en una problemática para los países vecinos, convirtiendo a Venezuela como el vecino incómodo en la región. Según un estudio de la Organización Internacional para las Migraciones, "alrededor de 2,3 millones de personas han abandonado Venezuela a agosto de 2018". Esta cifra ha generado preocupación a la comunidad internacional, porque el deterioro de la calidad de vida del venezolano lo pone en una situación de vulnerabilidad.
La economía de Venezuela está enferma y las soluciones planteadas por el gobierno agravan la crisis. Según el premio Nobel de Economía, William Nordhaus, “la economía de Venezuela, es como alguien tendido en el suelo, y Maduro encima, dándole con un puñal, desesperado mira a ver si la persona continúa con signos vitales, sino, continúa dándole cada vez más fuerte”. Estas declaraciones reflejan la gravedad de la crisis económica que golpea a los venezolanos.
En el 2018, el gobierno de Maduro ha implementado políticas económicas que han buscado restaurar la confianza en el gobierno. Pero las medidas han generado mayo control y se han aplicado "remedios económicos", que han agravado la enfermedad. Entre las medidas económicas que se han tomado, se encuentran:
Reconversión monetaria: para generar mayor liquidez en la moneda, el gobierno llevó a cabo un proceso de reconversión monetaria donde se eliminaron cinco ceros a la moneda circulante (bolívar fuerte). Desde el 20 de agosto del 2018, entró en vigencia en nuevo cono monetario conformado por 8 billetes y dos monedas. La nueva moneda, "el Bolívar Soberano", busca facilitar las transacciones y combatir la inflación.La reconversión monetaria ha generado mayor circulación de liquidez monetaria, es decir, existe más circulación de billetes en la calle. Antes de la reconversión, la escasez de dinero efectivo complicaba las transacciones monetarias y la inflación consumía la liquidez monetaria.
Esta medida no solo implica la circulación de nuevo billetes, sino la adecuación de las plataformas bancarias y medios de pago, con la nueva moneda. El efecto psicológico de la nueva moneda, genera la sensación de "tener más dinero", pero la inflación crece y derrumba la falsa ilusión. Entre los problemas de realizar una reconversión monetaria se encuentra: 1. Escasez de billetes, 2. Escasez de divisas que limitan la capacidad de financiar la impresión del nuevo cono monetario; 3. Continuas fallas en los puntos de venta y medios de pago electrónicos, por fallas de luz e Internet.y 4. Un sistema bancario arrastrado por la crisis.
Aumento de la gasolina: otra de las medidas económicas para generar ingresos, es el aumento de la gasolina. El precio de la gasolina en Venezuela era muy bajo, pero el gobierno realizó un aumento que hasta el momento se desconoce el precio. Se evalúa que el precio será el "internacional", es decir, costará entre 30$ a 40$. Sin embargo, este aumento del combustible estará sujeto al "carnet de la patria" y a un sistema de biopago. La medida del gobierno busca regular el consumo de gasolina y crear un subsidio solo a aquellos que tengan el carnet, este mecanismo de control es excluyente y ha generado incertidumbre en la población venezolana.
Política cambiaria: el gobierno sigue apostando al control cambiario y crea limitantes para la obtención de divisas. Este año como parte de las sanciones económicas de los Estados Unidos, al gobierno venezolano, tomaron la decisión de suspender la venta de dólares en el mercado venezolano. Con el relanzamiento del DICOM, se iniciaron las subastas en euros y otras monedas, pero la esencia del problema es que el gobierno no tiene divisas para mantener la economía. Con un DICOM sin dólares, el sistema de subastas es un limbo con pocos efectos económicos. El control cambiario limita el mercado y fortalece la venta del dólar paralelo, el mercado negro se ha convertido en la solución para fijar los precios.
El Petro y el "anclaje a la economía": en febrero de este año, el gobierno plateó el lanzamiento del Petro como una criptomoneda atada al precio del barril de petróleo. Esta moneda virtual, busca generar transacciones soportadas con la producción petrolera y lograr financiar las políticas del gobierno mediante el intercambio. El precio de un Petro está en 3600 Soberanos, y su descripción técnica se encuentra en los libros blancos. Sin embargo, el Petro como criptomoneda plantea una incongruencia en el planteamiento y esta se refiere a la dualidad en el sistema financiero y el déficit de la producción petrolera venezolana. En los últimos anuncios gubernamentales, los salarios y la venta de ciertos activos se realizarán en Petro pero es un camino incierto sin resultados tangibles.
Política fiscal: como parte de las medidas económicas, se encuentran el aumento de impuestos como el Impuesto del Valor Agregado (IVA). El impuesto pasó del 12% al 16% en todos los bienes y servicios de consumo pero esta medida no soluciona el aumento del déficit fiscal del país. Venezuela tiene un déficit fiscal de unos $ 15.000 millones y el gasto público sigue aumentando porque el Estado se endeuda más allá de lo que puede pagar. La política fiscal contempla el incremento del Impuesto a las Transacciones Financieras de 0,75% a 1%, pero estas políticas fiscales generan mayor inflación y afectan directamente al consumidor y al sector empresarial.
Aumentos salariales: durante el 2018 el gobierno ha realizado 5 aumentos de salarios y bono alimentación. El último anuncio entró en vigencia el 01 de septiembre de 2018, y establece que el salario mínimo de 1.800 bolívares soberanos será el nuevo ingreso para los trabajadores. El gobierno declaró el anclaje del salario al Petro, pero estas políticas salarias son realizadas en una economía con una inflación creciente y donde el poder adquisitivo es menor. Los aumentos de sueldos fueron sujetos al subsidio por el gobierno, y condicionaron el pago con el carnet de la patria para aquellas empresas que no lograrían cancelar el salario a sus trabajadores.
La venta del oro: entre las últimas medidas económicas, se encuentra el ahorro en oro y venta a particulares. Con los "lingoticos de oro", el gobierno busca vender certificados en oro a los compradores con un mecanismo de resguardo. Esta política busca generar la ilusión de ahorro, porque al comprar ese certificado el comprador no tiene la seguridad de tener el activo ni poder venderlo a otro precio que no sea el establecido por el Banco Central de Venezuela.
Estas son algunas de las medidas económicas que intentan calmar la agonía de la crisis venezolana. Pero al analizar la realidad, demuestran que no han causado efecto, porque son medidas de mayor control estatal y no permiten el funcionamiento de la economía. Venezuela está afrontando una de las peores crisis económicas en la historia del país y estas medidas afianzan el poder de un gobierno autoritario.
Venezuela tiene una economía enferma sin soluciones, porque durante el Socialismo del siglo XXI. El sueño que se convirtió en pesadilla, la Revolución Bolivariana ha creado controles en la economía con soluciones inviables que agudizan el padecer de los venezolanos. La "Guerra económica" como la denomina el gobierno, es una venda a las erráticas políticas económicas y la corrupción en el país.




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