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Arena política: Nativos vs Inmigrantes digitales

El siglo XXI ha estado marcado por la era digital, usar la Web es algo común en la sociedad actual y conectarse en cualquier red social es parte del "pan diario" de todos. El Internet no limita sólo al individuo a conectarse con otros  y expresar su forma de ser ante una sociedad digital, sino que ha permitido ampliar el conocimiento y acceso a la información de diversos temas. 

En las aulas de clases hace 20 años la información era impartida por el docente de manera tradicional con un texto y herramientas pedagógicas obsoletas pero en la actualidad, los niños en las aulas de clase tiene acceso a las nuevas tecnologías y desde un teléfono móvil inteligente pueden tener toda la información que necesitan en sus manos. Los profesores en cualquier aula de clase buscan la forma de impedir y negar el avance del conocimiento por medio de la tecnología 2.0. Ciertamente, esta ha generado incomodidades pero la mejor forma de adaptarse a las realidades del siglo XXI y a los "nativos digitales" es usar estas herramientas como parte del conocimiento impartido.

Es interesante el planteamiento que elabora Marc Prensky, al usar los términos de "inmigrantes digitales" (personas que no han nacido en la era digital y se niegan en aceptarlas) y los "nativos digitales" (nacidos en la era digital y que usan estas herramientas como parte de su vida). A partir de esta división se podría plantear un reto en la política para disminuir las brechas existentes entre ambos grupos, ya que la vida política no se escapa de la tecnología 2.0.

Por esto, en la política 2.0 se dan diferencias marcadas entre los políticos tradicionales que se niegan a usar las herramientas tecnológicas como parte de la vida política, y aquellos dirigentes políticos que están buscando adaptarse a los cambios empleando la web como mecanismo para llegar a los ciudadanos y conocer las necesidades de una localidad.

El reto político entre nativos e inmigrantes digitales es tratar de borrar esas diferencias y ambos trabajar con las nuevas herramientas en la construcción del mundo tecnológico. Esto quiere decir que los dirigentes políticos, partidos políticos, gobiernos, alcaldías o cualquier entidad gubernamental debe abrir sus puertas a la web 2.0 para mantener un contacto con los ciudadanos.

Usar cuentas de Twitter, blogs, páginas webs, galerías, publicar documentos de interés general, colocar mapas, archivos digitales entre otro documento de interés colectivo crearía un lazo estrecho entre la participación ciudadana digital. Es necesario aclarar que estas herramientas no deberían ser solo empleadas en campañas electorales, sino que deben formar parte de la cotidianidad de los individuos.

El conocimiento debe ser impartido en los medios políticos de manera interactiva y participativa, para poder crear nexos entre gobernantes y gobernados. La concepción tradicional del Estado creaba una gran separación entre gobernante y gobernado, pero con la tecnología esto ha cambiado porque el gobernado exige más a su representante y este último debe aclarar su comportamiento y decisiones que afecten al colectivo. Antes era impensable que un ciudadano se quejará directamente por una avería o calle sin asfalto ante su alcalde, pero con la tecnología esto es posible, ya que con escribir un simple Tweet se le puede exigir al gobernante que le de respuesta a cualquier problemática existente en la comunidad.

Nativos e inmigrantes forman parte de la arena política, pero no necesariamente deben estar en contradicción y en constante lucha, sino que pueden construir puentes para formar conocimiento y dar respuesta a problemáticas comunes. Con acciones y no con palabras se puede construir soluciones entre ambos sectores. 

Bibliografía

Prensky, Marc (2001). Institución educativa SEK, cuadernos SEK 2.0.

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