Economía mundial en tiempos de pandemia
- José David Cedeño
- 21 jul 2020
- 7 min de lectura
Actualizado: 3 sept 2025

El COVID-19 ha cambiado la dinámica mundial, el uso del poder en tiempos de pandemia define las nuevas relaciones internacionales y la manera de comprender al mundo. La cooperación o el neorrealismo son las principales propuestas teóricas para abordar el tema desde la política internacional. El mundo está cambiando en tiempos de COVID-19, las pandemias han generado quiebres en las estructuras del sistema internacional, el coronavirus ha creado un cambio de patrones en la conducta de las personas y los Estados.
La pandemia afectó la política y salud pública, también a las economías del mundo y la estabilidad financiera. La economía se ha visto afectada porque según el Banco Mundial, la pandemia del coronavirus y las medidas de suspensión de las actividades que se adoptaron para contenerla han ocasionado una drástica contracción de la economía mundial, se reducirá un 5,2 % este año.
Las contracciones del Producto Interno Bruto (PIB), forman parte de las consecuencias de la pandemia. Se prevé que la economía de los Estados Unidos se contraerá un 6,1 % este año y la zona del euro, se estima que el producto caerá un 9,1 % en 2020. Para el Banco Mundial, las estimaciones de contracción para América Latina y el Caribe será del 7,2% en su PIB, una de las regiones que está más afectada por la pandemia. La crisis pone de relieve la necesidad acuciante de impulsar medidas de política en los ámbitos sanitario y económico, incluidas iniciativas de cooperación internacional.
La conmoción en la economía y los efectos del COVID- 19 se debe a los siguientes aspecto analíticos: a) ¿Cuán profunda será la recesión ocasionada por la COVID-19?; b) Hipótesis de posibles resultados de crecimiento; c) ¿De qué manera intensifica la informalidad los efectos de la pandemia?; d) Las perspectivas para los países de ingreso bajo; e) Consecuencias macroeconómicas regionales; f) Efectos sobre las cadenas de valor mundiales; g) Consecuencias de la pandemia a largo plazo y h) Las consecuencias de la caída del precio del petróleo.
El COVID-19 ha paralizado al mundo, el desempleo es una de las consecuencias de la crisis económica, millones de desempleados forman parte de las estadísticas, porque las empresas han cerrado sus puertas y las pérdidas son incalculables Para la Organización Internacional del Trabajo, América Latina será una de las grandes afectadas en la tasa del desempleo porque se estima el aumento de 41 millones de desempleados.
La pandemia supone un cambio en las políticas económicas a nivel mundial, una de las principales han sido las subvenciones o ayudas de los gobiernos a la población más afectada. Estas subvenciones han generado mayor dependencia al Estado y el paternalismo ha estado presente en la política económica a nivel mundial.
En este artículo brindaremos el panorama sobre la economía mundial en tiempos de pandemia. Las economías de EEUU, China, Rusia y la Unión Europea son importantes para la dinámica económica, por esto tomamos en cuenta estos actores para el análisis.
Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional
La economía de Estados Unidos de América, una de las principales a nivel mundial, también sufre las consecuencias de la pandemia. El FMI prevé que la economía de Estados Unidos se recupere y alcance un crecimiento del 3,9% el próximo año. La tasa de desempleo (11,1% en junio) seguirá siendo elevada, el desempleo es una de las principales alertas para la administración de Donald Trump.
La Administración de Donald Trump ha creado el Programa de Protección de Cheques (PPP), que proporciona un alivio económico vital a las empresas medianas y pequeñas durante la pandemia de coronavirus. El programa es considerado como uno de los cimientos del paquete de ayuda económica de 2,2 billones de dólares. Los incentivos también va dirigidos a los desempleados y el programa de ayudas ofrece a los ciudadanos, cheques que alivian a los hogares norteamericanos.
La política económica de Trump va dirigida a las subvenciones o ayudas económicas para estabilizar la economía. Por otra parte, EEUU defiende la tesis de abrir la economía y no cumplir con el confinamiento sugerido por la Organización Mundial de la Salud. Para la Administración Trump, cerrar las empresas y comercios no es viable porque paraliza la economía y estanca a EEUU en un espiral de recesión. Este debate se plantea en medio del rebrote de casos de COVID-19 en el país, y el manejo de la pandemia por parte del gobierno.
EEUU apuesta a los mecanismos de financiación del Fondo Monetario Internacional y poder generar garantías de pago al momento de adquirir préstamos. Trump está en campaña electoral y el plan de recuperación para la crisis es clave, la política económica va enfocada a los mercados internos.
La ayuda “inocente” de China
En China nació el COVID-19, el gigante asiático generó la alarma a nivel mundial y el manejo hermético sobre los datos de la pandemia, han generado polémica a nivel mundial. China está aprovechando los espacios y aumentar sus cuotas de poder en el orden mundial, es por esto que apuestan a las ayudas humanitarias y apoyo a nivel mundial.
Los datos económicos revelan que la economía china se contrajo un 6,8% en el primer trimestre de 2020. Los principales motores del crecimiento económico del país sufrieron una fuerte caída: consumo (19%), inversión en activos fijos (16%) y exportaciones (más del 13%).
China ha usado los centros logísticos e infraestructuras de la Iniciativa de la Franja y la Ruta para enviar material sanitario a países afectados por el Covid-19, y ha compartido su experiencia en esta gestión con más de 150 países y organismos internacionales. Con esta iniciativa buscan tener el control económico y buscar aliados a nivel mundial, esta estrategia ha funcionado porque la presencia china es cada vez mayor.
Para China, la cooperación es un instrumento político y sus intenciones no son inocentes porque el objetivo es afianzar su liderazgo a nivel mundial y ocupar terrenos vacíos. Sin embargo, no todo es sencillo porque Taiwan se ha convertido en el "dolor de cabeza" para China y para la OMS porque la isla ha acusado a China de guardar información y ser responsables de la pandemia.
Rusia y la presión en los mercados petroleros
En marzo de 2020, los mercados petroleros sufrieron un gran golpe porque los precios del petróleo se desplomaron por la guerra de precios entre Rusia y Arabia Saudita. El precio del petróleo de los EEUU cayó un 34%, el precio del crudo cayó un 26% y el del petróleo Brent un 24%, esto generó inestabilidad en el mercado.
Rusia apostó a un acuerdo para no permitir el aumento de la producción de petróleo por parte de Arabia Saudita, es por esto que Putin acudió a Trump para generar una balanza de poder dentro de la OPEP. Para los rusos, la economía sigue funcionando en los sectores industriales y de construcción, aunque han aplicado el confinamiento como medida de aislamiento social.
Rusia aplazo los objetivos de desarrollo económico y enfocar los esfuerzos a ejecutar el plan de recuperación económica anunciado en junio para contrarrestar el impacto del coronavirus y que tiene un coste de entre 4 billones y 5 billones de rublos (70,844 millones de dólares). Rusia ha mantenido su economía cerrada pero se centra en la explotación de recursos naturales y la inversión en los mercados financieros.
La solución de Rusia ante la crisis económica es recuperarse aisladamente y ganar terreno en los mercados de manera silenciosa y estratégica. Pero la tasa de desempleo y la quiebra de empresas ha generado alarmas entre los rusos. Según la oficina de estadísticas del gobierno federal, hacia fines de mayo en Rusia había unos 4,5 millones de desempleados, y se espera que este año la economía del país se contraiga un 5,5%.
La Unión Europea, apuesta por la cooperación
La Unión Europea ha sido uno de los grandes afectados por la pandemia porque según la Comisión Europea, el PIB caerá un 8,3%.. La política doméstica prevaleció al principio de la pandemia, porque cada Estado buscó la manera de garantizar la seguridad de sus ciudadanos y resolver el rebrote de casos. Italia, España y Alemania son los países europeos con mayor cantidad de casos de COVID-19.
El 21 de julio, tras 5 días de negociaciones se aprobó el Acuerdo de la Unión Europea para la recuperación 2021-2027, con la aprobación unánime de los 27 estados miembros. Este paquete de 1824.3 billones de € combinando entre financiamiento y fondo de recuperación. El fondo asciende a 750.000 millones de euros (alrededor de 860.000 millones de $), el fondo consiste en 390 millones de € en subvenciones y 360 millones de € en préstamos bajo interés.
Las áreas de recuperación son: mercados, innovación y digital, cohesión, recursos naturales y ambiente, migración, seguridad y defensa, vecindad y el mundo, administración pública europea. En el caso de la reserva Brexit, se destinará 5 billones de € para apoyar a los estados miembros afectados.
El proceso de negociación fue complejo porque no todos estaban dispuesto a asumir la responsabilidad de otros y pagar las deudas de los Estados miembros de la UE. Los países austeros Suecia, Dinamarca, Austria y Países Bajos se habían opuesto a que el monto de las subvenciones superara los 350.000 millones de €.
El plan de recuperación económica establece recortes del fondo de reconstrucción. Programas como ciencia horizonte Europa, inversiones, fondo de transición justa para el clima fueron recortados y se eliminó el instrumento de solvencia para empresas.
El control y veto al momento de aprobar ayudas directas con mayoría cualificada a petición de Holanda. Un punto polémico fue establecer la condicionalidad ligada al Estado de Derecho para proteger el presupuesto y gasto, en el caso de infracciones.
La propuesta de la Unión Europea refleja cooperación y la disposición de trabajar todos en conjunto porque ninguna economía estaba preparada para la pandemia. Alemania, una de las economías más sólidas del mundo, comprende que no puede avanzar sola y apuesta por el fortalecimiento de la UE como actor dentro los mercados internacionales y la política internacional.
La economía mundial en tiempos de pandemia ha generado un periodo de recesión económica y ha ocasionado el despido de millones de personas de sus puestos de trabajo. Las soluciones pueden estar dirigidas a la cooperación o acciones unitalerales por parte de las potencias económicas. El proceso de recuperación económica será complejo y lento porque implica el restablecimiento de un nuevo orden económico.
La recuperación económica será el bastión de muchos gobiernos para aplicar medidas de control y restablecer los objetivos financieros a corto y mediano plazo. El COVID-19 paralizó el crecimiento económico y generará mayor brecha de pobreza entre un Estado y otro, porque ninguna economía estaba preparada para esta crisis. Falta mucho camino por recorrer, pero la economía será pieza clave para los nuevos cambios que atraviesa el mundo.




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